sábado, 26 de abril de 2008

LA EVALUACION POR COMPETENCIAS

La esencia del concepto competencia es saber y saber hacer socialmente. Se involucran, por lo tanto, el conocimiento y su aplicación en el medio sociocultural. En esta categoría evaluativa, se busca evitar la distancia abismal entre aprendizaje y vida cotidiana, propia de otras concepciones pedagógicas. Se trata, en último término, de una evaluación global, interdisciplinar e integral.

En efecto, se llegó a esta nueva visión de la evaluación debido a los cambios acelerados que ha experimentado la sociedad, concretamente la globalización del pensamiento occidental predominantemente técnico; hoy la técnica es un conocimiento y una producción como la catalogaba Aristóteles. Por eso, adquirir competencias está íntimamente unido con el campo laboral; se debe educar con el fin de capacitar para desempeñarse en un trabajo determinado.

Con todo, en este sistema de competencias, el conocimiento es muy importante, es necesario saber; pero es también fundamental saber hacer, es decir, proyectar lo aprendido socialmente. Así el conocimiento se conecta con la práctica. En consecuencia, se concibe la persona en una unión integral.

Sin embargo, es un modelo aún no muy desarrollado, esta en su fase experimental; para poderlo aplicar se necesitan incorporar más recursos técnicos en la educación y potenciar con mayor fuerza motivadora la investigación con fines netamente de transformación social.

JULIO CARO.

1 comentario:

Luz Yepes dijo...

Gracias julio por su participación.

El tema de competencias nos invita a remitirnos al pasado y a recordar las histórias de nuestros padres y abuelos y nos podemos dar cuenta que lo nuevo de las competencias son los términos y las teorías que utilizamos. Ser competente en resumidas cuentas es aprender a aprender, aprender a ser y a hacer hacer. los niños que fueron o son nuestros padres desde que entraban a la escuela ya estaban preparados para colaborar con la economía del hogar y sacaban con sacrificio el tiempo para ir a la escuela; alli aprendían otro oficios que les servirían para subir su estatus vemos con sorpresa como en ese tiempo un muchacho de 5º ya podía ser profesor, secretario, enfermero o veterinario y eso se evidencia cuando miramos en el escalafón docente educadores en categoría A o B indaguemos que nivel de escolaridad tenían esos nuestros primeros profesores. Hoy los educadores nos vemos enredados en términos, proyectos, capacitaciones, cambios, reuniones y un sin fin de compromisos que nos llevan a descuidar nuestros estudiantes y a cumplir con unos planes que muchas veces nos hacen olvidar la educación imprescindible del ser. Hoy vemos estudiantes que terminaron su educación básica secundaria desubicados y sin saber que camino coger y peor aún personas que han pasado por estudios superiores desempeñando el cargo de taxistas, meceros, aseadores... y otros que nada tienen que ver con su especialidad.Es hora de que los directivos y docentes que somos los responsables de la educación de los niños y jovenes del país nos evaluemos y retomemos la educación en valores y en el buen desempeño y aprovechamiento de lo aprendido para que nuestros estudiantes se vuelvan potenciadores de un mejor futura como personas hacedoras de cambio. aprovechando el saber y de una manera muy especial el ser y el hacer.

Mucha tela por cortar...
Saludos
Luz Marina