martes, 29 de abril de 2008

¿DESDE LOS LINGÜÍSTAS QUE PODEMOS DEBATIR SOBRE EL CONCEPTO DE COMPETENCIA?



Sin duda el concepto de competencia permite designar una forma de conocimiento diferente al conocimiento conceptual o discursivo, lo que remite, un última instancia, a las operaciones propias de la actividad mental. En efecto lo que Chomsky propone es un modelo de funcionamiento lingüístico, que luego ha sido extendido a todo el sistema cognitivo, centrado en las reglas y operaciones que permiten al hablante comprender y producir infinito número de oraciones.No en vano el contexto intelectual en el cual surgieron estas ideas fue la llamada revolución cognitiva, en la que el sistema cognitivo es visto como un sistema de procesamiento de información.El concepto Chomskyano de competencia va a articularse con desarrollos de la Psicología que se interesaba por el desarrollo, génesis, estructura y organización de los procesos mentales y cognitivos. Al interior de este campo son dos los efectos importantes que viene a introducir. El primero es, pues, la reconsideración y el replanteamiento de la teoría piagetiana del desarrollo cognitivo, el segundo el desarrollo de la psicología cognitiva de corte computacional.Cuando Chomsky introduce la idea de independencia o autonomía de la actividad lingüística en relación con otros aspectos cognitivos, pone en cuestión uno de los postulados fundamentales de la teoría piagetiana la existencia de una organización mental general, en la cual todas las actividades cognitivas, incluida la lingüística, estarán subordinadas a una lógica de funcionamiento particular para cada actividad, como puede leerse en Chomsky en la psicología cognitiva contemporánea.La teoría de Chomsky y la de Bonet conciben el funcionamiento mental en el que prima una dinámica universal que se despliega por la acción de factores distintos a los contextuales. Coinciden los dos autores en proponer un sujeto ideal, cuyo funcionamiento mental se aplica gracias a mecanismos internos que todos los sujetos aportan y se desarrollan con considerable independencia del contexto.Además Piaget, habla de un conociemiento abstracto que el sujeto posee y utiliza en la resolución de tareas prácticas o intelectuales.El conocimiento abstracto y representado, al igual que su utilización, en otras palabras la competencia y la actuación, son cuestiones ya contempladas por Piaget aunque con otros términos y dentro de una organización mental de carácter general y no una modular.Al respecto García Madruga afirma que: “las estructuras lógicas piagetianas han tenido utilidad para comprender el desarrollo cognitivo, pero como se ha dicho antes no son modelos de actuación de los sujetos sino de su competencia.En otras palabras, la teoría de Piaget puede entenderse como una teoría de competencia, pues al igual que Chomsky, se ocupa más del conocimiento de reglas que subyacen, orientan y se utilizan en la actividad cognitiva, que de las singularidades de dicha actividad en un momento particular.Hymes, haciendo una crítica al planteamiento desarrollado por Chomsky, la competencia lingüística o gramatical es tan solo una parte de las capacidades que se ponen en juego cuando hablamos, evento que siempre sucede en un contexto comunicativo o de interacción con otros, en el cual se reproducen y recrean las relaciones sociales y las representaciones culturales. Esta propuesta plantea más que una teoría lingüística, una teoría de sociolinguística, en la cual se asume a quien utiliza el lenguaje como un ser social y cultural y que, como tal, adecua su conocimiento del sistema lingüístico a un medio que le exige utilizarlo apropiadamente, a la vez que expresa su lugar en ese entorno social. La competencia comunicativa es diferencial porque es sensible a las particularidades del contexto y a los diversos usos que pueden hacerse de los códigos linguísticos, y es dinámica porque a partir del contacto social y cultural se modifica y cambia durante toda la vida.Desde esta perspectiva, la competencia aparece como un conocimiento en acto y no tanto como un conocimiento formal y abstracto, tal como pensaba Chomsky; conocimiento que es a la vez situado concreto y cambiante. Así mismo se postula un sujeto contextualizado desde el punto de vista social, y por lo tanto particular, que se contrapone a los sujetos ideales y universales, como el hablante – oyente ideal de Chomsky o el sujeto epistémico de Piaget.De otro lado para Vigotsky el desarrollo cognitivo no se explica a partir del despliegue de mecanismos internos de funcionamiento, sino por el impacto del mundo social y cultural del sujeto en su actividad psicológica. En este sentido Vigotsky afirma que todas las funciones psicológicas superiores surgen primero en el plano social intersubjetivo y luego internalizan pasando a ser intrapsíquicas. (Seminario ADIDA 2007)
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Luz Marina

1 comentario:

EDGAR ECHAVARRIA dijo...

El desarrollo humano comprende diversas dimensiones que se constituyen e integran en la interacción con el medio cultural para ayudar a configurar la personalidad. Para propósitos educativos conciben estas dimensiones como competencias.
Se define la competencia humana como una habilidad general y forma de conciencia, producto de la integración de conceptos, destrezas y actitudes, que dota al ser humano de una capacidad de entendimiento, acción y transformación de sus relaciones con el mundo, él/ella mismo incluido.

Ser competente significa que la persona tiene el conocimiento declarativo (la información y conceptos), es decir, sabe lo que hace, por qué lo que hace y conoce el objeto sobre el que actúa. Ser competente, también implica, tener la capacidad de ejecución, es decir el conocimiento procesal o las destrezas intelectuales y psicomotoras para en efecto llevar a cabo la ejecución sobre el objeto. Finalmente, ser competente implica tener la actitud o disposición (conocimientoactitudinal) para querer hacer uso del conocimiento declarativo y procesal y actuar de manera que se considera correcta.