En el constructivismo, la evaluación es global e integral, es decir, abarca todos los momentos del acto educativo porque así como se puede observar el avance de una construcción material, de la misma manera en el aprendizaje se tiene en cuenta el progreso cognoscitivo del alumno. La finalidad de lo anterior es captar el todo del proceso, no solamente algunas partes; se alcanza este objetivo por medio de un adecuado acompañamiento de la elaboración del conocimiento en el ambiente escolar.
Como primer paso, se evalúan los conocimientos previos del alumno, o sea, aquellos saberes ya adquiridos, puesto que ciertamente el discente no puede ser considerado como una hoja en blanco en el cual no existe ningún tipo de aprendizaje. Se pretende, por ende, evaluar este aspecto con el fin de originar una construcción de conocimientos realmente significativos.
Luego necesariamente sigue la evaluación de los otros elementos del proceso educativo, a saber, la comprensión, el análisis, la interpretación y la aplicación de los nuevos saberes significativos que se han construido a partir de los saberes previos. Todo esto debe conducir a la autoevaluación que el alumno realice de su propio aprendizaje.
JULIO CARO
sábado, 26 de abril de 2008
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1 comentario:
Gracias Julio por su aporte, es muy rico leer como ha avanzado en el tema y la forma crítica como lo aborda.
Tiene la invitación para que entre hacer comentarios a los compañeros.
Saludos
Luz Marina
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