La evaluación no solo concierne a los docentes sino a todo ser humano y para poder evaluar a los demás debemos evaluarnos a sí mismos primero. Es importante tener un criterio claro de nosotros, de nuestros valores como personas, de nuestro conocimiento, de nuestra ética profesional, para así tener la certeza de que podemos evaluar a otros de manera correcta. Continuamente estamos expuestos a que nos evaluen nuestro trabajo como lo que decimos, hacemos o dejamos de hacer. Para evaluar hay que tener una mente abierta para recibir los comentarios y sugerencias de una forma positiva. Igualmente cuando somos quienes evaluamos a otros considero que se debe hacer de una forma positiva para que sea más efectivo y los demás lo recioben bien y mejoren.
Saludes,
María Constanza
lunes, 14 de abril de 2008
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3 comentarios:
Buenas noches compañera. Traes a colación un tema que he venido discutiendo en estos días con algunos padres de familia de la Institución Educativa en la que trabajo, se trata de las correcciones que hacen los estudiantes al profesor durante las clases. Comentaba una madre de familia que veía con preocupación la actitud negativa que asumían algunos docentes cuando se les corregía,además se ventiló la repulsa de algunos profesores ante la idea de que el "alumno supere al maestro". La realidad es esa, para nadie es extraño que el gremio de los profesores es difícil; creo que en los momentos de evaluación es bueno y necesario que el docente reconozca sus errores, para aprender de ellos y enriquecer los procesos enseñanza - aprendizaje. Si el docente no responde con dignidad y humildad los retos que le ponen sus estudiantes, ellos tampoco van a dar resultados óptimos en los procesos evaluativos, no por la falta de conocimientos, sino por la falta de estímulo ante el testimonio de vida del profesor.
Gracias.
Víctor Hugo
Muy interesante el debate. pero yo pregunto: ¿Será que el docente necesita estimulos para orientar esta generación con profesionalismo? ¿estamos los docentes concientes de la ardua tarea que requiere atender a los nuevas gneraciones? ¿Somos competentes desde el ser, hacer y saber para orientar la nueva escala de valores que ha ido construyendo la generación del siglo XXI? ¿o somos de aquellos docentes que creemos que la juventud de ahora carece de valores?
Les dejo esas iquietudes.¿Cómo evaluar a unos estudiantes que avanzan a pasos agigantados? Saludos
Luz Marina
Pienso que el problema de la evaluación para los jóvenes de este mundo actual, no reside tanto en hacerla o no, sino más bien en decirles que la evaluación es un elemento de retroalimentación, el cual permitirá establecer la capacidad del amprendizaje obtenido a lo largo de un curso.
Hay que ver en la evaluación una posibilidad para mejorar.
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